jueves, 3 de mayo de 2012

Quedaron a comer

   Se sientan a la mesa, los dos. En silencio se saludan y se besan, fríamente. Piden vino y se lo traen, y ninguno habla. Él juega con la servilleta y ella mira sus uñas de porcelana. Él saca un cigarrillo de su pitillera de plata y ella le presta su mechero dorado.

   De primero eligen consomé. Él no soporta que ella sorba la cuchara y ella no aguanta que la de él salpique. Él se tensa, ella no traga. Él bebe un poco mas de vino y rellena la copa de ella. Ahora el sonríe porque le ha venido un grato recuerdo a la memoria y ella le envidia por no poder recordarlo. Él afloja su rostro y el nudo de la corbata. Ella retoca ,coqueta, el borde de sus labios.

   De segundo quisieron carne ella y él pescado. Comen solos en el restaurante. El busca y aparta las espinas de su salmón ahumado con pistachos y ella rebaña los huesecillos de sus codornices en escabeche. Él parece menos hombre desde que se dijeron hasta luego. Ella parece que ya vivió dos vidas desde aquello. Él le reconoce la belleza aún no perdida, ella le agradece que todavía no sea calvo. Él no aguanta y por primera vez llora. Ella no le cree. Ella nunca creyó en su mirada.

   -¿Es que no me quieres?, le pregunta el hombre a la mujer. -¿Es que sabes lo que es querer a alguien? le responde ella.Y se nublan sus memorias que recuerdan la historia en mil partes fragmentada. Él no sabe cuando se alejó de ella y ella, olvidó tirar de su marido. Él no supo quererla. Ella dejó de tener ganas de intentarlo.

   En el postre coincidieron en la tarta de queso con arándanos. Él comió primero, ella quiso verlo. -¿Recuerdas querida cómo éramos entonces?. Él sonríe, ella extiende su mano hasta rozarle.

   Tabaco y copa. Comenzaron a soltarse. Los "te acuerdas" y los "que daría por volver a ..." revuelven los pesados sinsabores.

   Traen la cuenta. Ella saca la cartera de su clutch marrón, de ante y terciopelo. Él coge la nota y ofrece la visa. -Querida déjame que hoy te invite yo.


   " Las cosas que se repiten eternamente, solo cesan su pesada rutina, cuando cambiamos el modo de hacerlas. A veces nuestras intenciones son las mejores pero nuestras formas son desastrosas."

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