sábado, 23 de abril de 2016

Feliz día del libro




  Hoy, para muchos, es como si fuera nuestro santo. Para los que amamos leer y escribir, un día en el que se homenajea eso, no es suficiente pero alegra. No se puede vivir sin leer. O, corrijo... no se puede vivir plenamente sin leer. Porque leer es un aprendizaje. Algo intrínseco a vivir. Comparo, no se puede vivir sin respirar.

  Como buen madrileño, acojo, acogemos, todas las tradiciones y fiestas de aquellos que VIVEN en Madrid. Porque en Madrid se vive con mayúsculas. Porque, en realidad, en Madrid se vive como a uno le venga en gana. Por eso hoy echo de menos no regalar una rosa y no recibir un libro. Feliz San Jordi.

   Para Laura:

      Hoy que no te puedo regalar una rosa en persona, te la escribo. Una rosa es algo bello, algo a lo que cuidas con cariño en grado superlativo porque para todos los sentidos una rosa es algo grande. Como para mí, tú. Que copas todos mis sentidos con tu sonrisa, con tu dulzura, tu determinación, tu olor, con el sabor de tu boca y tus caricias. Me encanta tu piel en donde jamás hubo espinas, suave y cálida, fría en las noches de invierno que pasamos juntos. Me canta tu olor porque me calma y me inspira. Sabes amor, a frutas, a dulce y alegría. Y con verte florecer los últimos cinco años, he vivido de veras estos cinco años. No es amor lo que siento, es algo mucho mas grande e intenso. Serán las ganas de todo y para siempre lo que me generas. Y esa felicidad que no consigo explicar y que a veces hace que me duela hasta la tripa. Igual son demasiadas mariposas y ya no me caben dentro. Pues que salgan y busquen rosas, y estas libros de los que enamorarse. Total, entre nosotros, dudo que las mariposas, ni los libros ni las rosas, lleguen a agotarse.