
Un día, dos como mucho, tardamos en tenernos cariño. Como de toda la vida. Descuida que estoy al tanto de que hasta ahora tú has dado mas por mi que yo por tí. Pero aún nos queda mucho tiempo.
Estuviste ahí cuando mi mundo se hundía. Cuando descubrí el significado de decir adiós para siempre y cuando no dejaba de llorar por no saber retener las cosas. Por no saber retenerme. Estuviste ahí y al tiempo me compraste el billete de renfe a mi hoy. No te imaginas lo mucho que te debo. Por aquel sencillo, porque me acompañaste, porque tirabas de mi para que me levantara. Y a la primera no pero la vida luego va y nos une en el trabajo...que mas??-te quiero-. Y me acuerdo como bajaste a Mauritz para contarme que te ibas y nos salimos a la calle. Lloramos. Pero ya sabíamos que no era mas que otra etapa.
También te debo unas pipas en un banco y algún que otro paquete de tabaco.
P.D: "...conocimos a unas niñas de Coslada. Vecinas de tienda y como Laura se puso mala con la [...] Jose y yo estuvimos toda la noche con ellas..." (parte de lo que puse aquel día en mi agenda, verídico)
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